LA USO: REFERENTE DE LA LUCHA OBRERA
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Ricardo Apolinar
Centro de Investigación y Pensamiento Crítico-PRAXIS

El 21 de agosto de 2026 la prensa burguesa despertó al movimiento obrero con un titular donde anunciaba, como histórico, que la Unión Sindical Obrera (USO) respaldaba el plan energético de la ultraderecha representada en Abelardo de la Espriella, y como evidencia, la foto de la vergüenza, donde sonrientes y bonachones, aparecieron Martín Ravelo y Daniel Sossa, Presidente y Tesorero de la USO Nacional, junto con César Loza, representante de los obreros ante la Junta Directiva de ECOPETROL, haciendo público que su paso por el Partido Comunista terminó sirviendo a los intereses del capital.
Parece una foto casual, incluso editada con IA para borrar a Carlos Alonso Lucio, el viejo exguerrillero del M-19 que hoy pide cárcel para Gustavo Petro. Con este gesto, la burguesía más retardataria de Colombia se burló en la cara de los trabajadores al sentar en su mesa a la dirigencia sindical de la empresa más importante del país. Por eso, este documento se propone analizar la derrota para los trabajadores con el reciente respaldo político de la USO nacional al gobierno ultraderechista de Abelardo de la Espriella bajo el argumento de la seguridad energética. Por lo anterior, se repasará cuál es el valor de la USO en la lucha del movimiento popular, la importancia estratégica de ECOPETROL y la USO, ubicando lo que se hizo mal o se dejó de hacer, y finalmente, plantear lo que hay que cambiar para retomar la senda de un sindicato clasista.
Valor histórico de la USO en el movimiento popular
Pensar en los orígenes de la USO se remonta a su lucha por la soberanía nacional sobre la explotación de los recursos energéticos estratégicos de la sociedad colombiana, por tanto, en contra de su entrega al capital norteaméricano, en cabeza de la Tropical Oil Company (TROCO), con las Concesiones de De Mares y Barco en 1905 (Villegas, 1967). Este proceso ocurrió bajo una persecución violenta. Por ello el 10 de febrero de 1923, a las orillas de la quebrada La Putana a 42 kilómetros de Barrancabermeja se eligió en la clandestinidad a la primera directiva (Hernández, 2026).
Desde entonces sus cuadros como Raúl Eduardo Mahecha, Manuel Francisco Hernández, José María Blanco, Pedro Sosa, Dionisio Vera, Juan F. Moreno, Víctor Pájaro, Alfredo Campos y Rozo Carrascal, junto con la flor del trabajo María Cano, por ese entonces fundadora del Partido Socialista de Colombia, empujaron la lucha obrera más allá de los pliegos reivindicativos denunciando la represión del movimiento popular y la necesidad de colocar la explotación del petróleo al servicio de las necesidades intereses de los trabajadores del país. (Rivera, 2023).
Las huelgas escalaron a tal punto que en 1948 se revirtió a la Nación la Concesión De Mares, y en 1951 nació la Empresa Colombiana de Petróleos (ECOPETROL, 2014), que fue una victoria para el movimiento obrero y un duro golpe para el capital multinacional y la burguesía nacional. De esta forma, se recuperaron los excedentes de la explotación de hidrocarburos que pasaron directamente a las arcas públicas y se destinaron al fortalecimiento productivo, a las mejoras laborales y a los programas sociales, convirtiendo desde ese momento a ECOPETROL, en el activo más importante de la sociedad colombiana.
Sin embargo, el capital no se detuvo. Entre 1980 y 2005, el Estado y sus paramilitares asesinaron a cerca de 130 dirigentes. El caso más emblemático fue el de Manuel Gustavo Chacón Sarmiento, acribillado el 15 de enero de 1988 con 36 disparos en Barrancabermeja (Colombia Informa, 2025). Ese fue un momento complejo, donde los obreros perdían a su dirigencia más avanzada, y en medio del temor, emergía el oportunismo y la cooptación.
De esta forma, en el Gobierno de Uribe Vélez, la privatización del 20% de ECOPETROL y su desmembramiento en 2006 transformaron a la empresa con la creación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), donde todos los campos petroleros pasaron a ser licitados en rondas de negociación (nuevas concesiones). Así, ECOPETROL S.A. se convirtió en una operadora más, que ahora tenía que reinvertir una parte mayor de sus ganancias para mantenerse en la férrea competencia contra el capital internacional. De esta manera, el objetivo de ser una empresa estatal que desarrollara las fuerzas productivas de la Nación, mediante el traslado de parte de renta petrolera a otros sectores públicos de la economía quedó en el olvido.
Frente a una nueva estructura empresarial -es decir, una sociedad por acciones- se demandó una nueva organización sindical donde los intereses de sus afiliados estuvieran en sintonía con los del capital. Al ser ECOPETROL S.A. un negocio más en competencia con otros empresas capitalistas mundiales del sector petróleo, se le impuso a los obreros la lógica de que si a Ecopetrol le va bien, entonces se generan oportunidades de trabajo y se obtiene un mayor ingreso salarial, lo que va individualizando la lucha obrera hasta reducirla a la defensa de los intereses inmediatistas del gremio. Un gremio, además, que al estar determinado por la captura directa de renta de la tierra obtiene “ganancias extraordinarias”, una parte de las cuales -marginal, pero significativa- puede derivar en privilegios extraordinarios para las directivas sindicales.
Poco a poco, el propósito de la USO -con relación a la nacionalización del petróleo y de que su explotación estuviera en función del desarrollo productivo de la economía colombiana y del mejoramiento de las condiciones de vida de todos los trabajadores de la nación- se fue perdiendo en medio de la dispersión generada por la atomización de ECOPETROL, que dispersó la fuerza sindical en múltiples operadoras, promovió la creación de otros sindicatos y asociaciones gremiales paralelas a la USO y profundizó la contratación temporal. De hecho, la modificación de los estatutos de la USO para permitir la afiliación de trabajadores de empresas contratistas y tercerizados en 2004, ni siquiera consiguió frenar el crecimiento exponencial de la tercerización. La proporción de trabajadores tercerizados respecto a trabajadores directos pasó de una relación 1:1 en la década de 1980 a 1:10 a partir de los 2010.
Aun así, la USO permaneció como un referente de la lucha obrero sindical, dinamizando discusiones políticas como la paz, la transición energética, el precio de los combustibles y la nacionalización de los recursos energéticos, siendo un actor determinante en el estallido social, que la llevó incluso a financiar la campaña de Petro presidente. Por ello, no fue extraño que parte de su dirigencia pasara a ocupar cargos importantes en materia energética como fue el caso de Edwin Palma (Ministro de Minas) y Cesar Loza (Miembro de la Junta Directiva de Ecopetrol).
Importancia estratégica de ECOPETROL y la USO
En el Gobierno de Petro se logró que un obrero estuviera sentado dentro de los 9 integrantes de la Junta Directiva de la empresa más importante de la nación, la misma que en tres años generó cerca de $67,4 billones en utilidades netas a precios corrientes (ver figura 1) y que, en el 2025, aportó $9 billones más.

Figura 1. Utilidades netas ECOPETROL S.A. (2021-2024)
Fuente: Elaboración propia con datos de SUPERSOCIEDADES (2026).
Por otro lado, está dinámica de ECOPETROL siguió dinamizando la generación de divisas a través de la exportación de crudo y derivados, claves para la importación de bienes y servicios, de tal manera que del 2022 al 2024 le trajo al país cerca de $50.000 millones de dólares a precios FOB (ver figura 2) y que, en el 2025, aportó $12.481 millones de dólares adicionales.

Fuente: Elaboración propia con datos de BANREP (2026).
De lo anterior se demuestra la importancia estratégica de ECOPETROL y por tanto de la organización de los trabajadores, asociados en su sindicato más importante, la UNIÓN SINDICAL OBRERA, que, con más de 20.000 afiliados en todo el país, puede movilizar o inmovilizar la empresa más relevante de la economía colombiana y la que generó el 30% de las divisas por concepto de exportaciones totales en el mes de junio (BANREP, 2026).
Fue en este contexto que se dio la foto de la vergüenza, que los medios oligarcas denominan como histórica, en donde el sector mayoritario de la Junta Directiva agradeció la invitación del Presidente Abelardo, antes asesor de los paramilitares, por convocarlos a su despacho para trabajar articuladamente y manifestar su respeto por los derechos laborales de los afiliados al sindicato (USO, 2026).
¿Qué se hizo mal? o ¿qué se dejó de hacer?
Pasar de ser Ministro de Minas o parte de la Junta Directiva en el gobierno Petro, a un aliado que posa sonriente con los verdugos del movimiento obrero, no parece ser algo fácil de entender, por más que se trate de vender la idea de la autosuficiencia energética y la generación de empleo. Se equivoca Martín Ravelo al creer que el Gobierno actual tiene interés en fortalecer una ECOPETROL estatal (Portafolio, 2026). El nuevo huésped de la Casa de Nariño es ciudadano norteaméricano con compromisos ineludibles con el capital multinacional.
Más parece que el actual grupo mayoritario de la Junta Directiva de la USO quiere un poco de ese roce burocrático, que le permita saltar de ser obreros a ser burgueses por medio de la mermelada de lo público, continuando el curso que abrieron sus antecesores Edwin Palma y Cesar Loza. Precisamente aquí es donde la organización obrera debe entrar en un proceso de autocrítica profunda sobre ¿qué se hizo mal? o ¿qué se dejó de hacer? Dado que lo que está pasando, no es solo producto de la estrategia del capital, sino de un largo deterioro organizativo que repasaremos a continuación.
Luego de superar el miedo, después de la pérdida de sus mejores dirigentes, la USO tuvo que retomar su trabajo atrincherándose en las necesidades más sentidas de sus afiliados, para lo cual echó mano de la lucha reivindicativa inmediatista, donde el carácter de la clase social se difumina, emergiendo la identidad como gremio. Así, se fortalecieron los pliegos de peticiones solicitando cosas inmediatas: gafas, botas, alimentación y mejoras salariales, sin ningún tipo de conexión con luchas de carácter político, como la nacionalización del petróleo, dado que se ve como algo lejano, abandonándose el proyecto del proletariado nacional en su conjunto por la defensa de los intereses de un reducido grupo de trabajadores.
Al enquistarse este gremialismo en el ADN sindical, se fue acrecentando en los pliegos de peticiones, más descarga horaria para abandonar la labor obrera y dedicarse de tiempo completo a la “lucha sindical”, en lo que se conoce como permisos permanentes sindicales, más otras condiciones para hacer este nuevo trabajo (escoltas, camionetas y recursos). De tal suerte que ahora ya se contaba con una burocracia sindical “profesional” que nunca más tendría que volver a las penosas labores manuales propias de la industria. Este fue el terreno propicio para que posturas liberales, como las del MOIR y el PTC, lograran hacer carrera al interior del sindicato, de tal manera que primara el cálculo individual y la instrumentalización de la lucha obrera para el mejoramiento de la calidad de vida personal o como plataforma de lanzamiento electoral.
Poco a poco, el legado del Loco Chacón y del Camarita Oscar García se fue desvaneciendo y emergió este nuevo dirigente, que ya no está conectado con su base y cuyo papel es más ejecutivo y con cálculo institucional. Fue esa desconexión con las masas obreras lo que le permitió cuestionar la importancia de la formación política, dado que lo importante era construir una clientela propia que garantizara su continuidad en el nuevo buró.
¿Qué hay que cambiar para retomar la senda de un sindicato clasista?
Aun en situaciones adversas le corresponde a un dirigente popular analizar la realidad compleja, a la luz de la teoría y la práctica proletaria, para superarla y permitir que el proyecto obrero emancipador se mantenga a flote y avance.
En este sentido corresponde a los miles de dirigentes que aún apuestan por una Unión Sindical Obrera que enfrente los intereses del Capital y que creen en el trabajo de base como una necesidad natural, reafirmarse en esta postura e iniciar un proceso de retorno a la concepción de clase, definiendo las siguientes tareas como algo urgente:
Denunciar, sin ambigüedades, la postura patronalista y corporativista del actual bloque mayoritaria de la Junta Directiva.
Intensificar la formación política a todo nivel de tal manera que se afiance el carácter clasista de la lucha sindical.
Recuperar la plataforma de lucha de la USO, que se encuentra aprobada por la asamblea general, en donde se establece: independencia frente a los partidos políticos de la burguesía y los patronos; defensa del internacionalismo proletario, aplicando la más activa solidaridad con los proletarios y pueblos del mundo; defensa de la autodeterminación de los pueblos oprimidos y de solidaridad con los que luchan contra la intervención imperialista y el fascismo.
Retomar junto a la CUT la construcción de un programa de lucha con enfoque nacional de clase que oriente las transformaciones que se requieren para salir de la crisis, dando solución a las necesidades de los sectores proletario-populares.
Hacer un cobro político en las urnas al actual bloque mayoritario de la Junta Directiva, en las próximas elecciones del 25 y 26 de noviembre de 2026.
No será un camino simple, seguramente se deberá afrontar situaciones de alta complejidad, pero lo cierto es que debemos recuperar el legado de dirigentes genuinos del movimiento obrero como Mahecha y Camarita, que con su entrega y dedicación nos enseñaron que el trabajo de base, la formación política y la movilización contra el capital, es la única vía en que el movimiento proletario puede alcanzar su plataforma de lucha.
REFERENCIAS:
Banco de la República -BANREP-. (2026). Principales productos de exportación a precios FOB. Estadísticas económicas: Bogotá. https://suameca.banrep.gov.co/estadisticas-economicas/tablasPreconstruidas
Colombia Informa. (2025). Manuel Gustavo Chacón, el artista y dirigente popular en la memoria del Magdalena Medio. Colombia Informa: Bogotá. https://www.colombiainforma.info/manuel-gustavo-chacon-el-artista-y-dirigente-popular-en-la-memoria-del-magdalena-medio/
ECOPETROL. (2014). Nuestra historia. Portal ECOPETROL: Bogotá. https://www.ecopetrol.com.co/wps/portal/Home/es/NuestraEmpresa/QuienesSomos/NuestraHistoria
Hernández, L. (2026). La USO: pasado, presente y porvenir. Desde abajo: Bogotá. https://www.desdeabajo.info/rotador-incio/item/la-uso-pasado-presente-y-porvenir-1923-2023.html
Rivera, G. (2023). Centenario de la USO. Periferia: Bogotá. https://periferiaprensa.com/centenario-de-la-uso/
Villegas, J. (1971). Petróleo colombiano: ganancia gringa. El tigre de papel: Medellín.
Portafolio. (2026). Sindicato de trabajadores de Ecopetrol se reunió con De La Espriella, ¿a qué llegaron? Portafolio: Bogotá. https://www.youtube.com/live/q3XgaWoTkSM
SUPERSOCIEDADES. (2026). Reporte de las 1.000 empresas más grandes de Colombia. Sistema integrado de información societaria: Bogotá. https://siis.ia.supersociedades.gov.co/MilEmpresas/index.html#/




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